Acabamos de cumplir el primer mes de aislamiento y, según los últimos anuncios, la medida va a prolongarse por algunas semanas, quizás, incluso, más tiempo. Aunque es probable que ya hayamos desarrollado rutinas y que a esta altura tengamos más asentada la realidad, el escenario sigue siendo desconcertante para muchas personas y sigue generando ansiedades, temores y angustias en muchísimas otras. No es fácil estar encerradas y encerrados de un día para otro sin una perspectiva clara de lo que va a pasar.

 Los consejos para sobrellevar mejor el aislamiento social abundan en distintos medios. La mayoría habla de guías estrictas y rutinas disciplinadas para dar una sensación de “normalidad”, las recomendaciones para que no subamos de peso son infinitas y la insistencia con que engordar sería lo peor que puede pasar durante una cuarentena es un tanto cruel. Por otro lado, la galería de fitness fans en redes sociales es infinita. Están desde las fanáticas de subir y bajar escaleras, hasta los optimistas y nostálgicos del gimnasio que cargan botellones de agua a manera de pesas. Hay ofertas para todos los gustos y ánimos.

Pensar el ejercicio en este contexto como una buena alternativa para liberar energía, buscar la calma, mantener buena salud, distraernos y dormir mejor puede ser mucho más chévere que concebirlo como un medio para perder peso o imponerse metas que nunca antes nos habían interesado. Queremos sobrevivir de la mejor manera posible, y con eso es más que suficiente.

 Así que la siguiente se propone ser una guía de ejercicios que busca compartir algunos consejos para movernos en casa y encontrar momentos de nuestros días de cuarentena que nos ayuden a parar el trabajo, apaciguar la ansiedad, buscar bienestar y liberar endorfinas sin salir de nuestras casas, cuidando nuestra salud y, lo más importante, ¡sin tener que hacer burpees!

El espacio y el vestuario

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Esta guía está pensada para personas que nunca nos imaginamos tener que hacer ejercicio en la casa, o que tampoco estamos acostumbradas a hacer ejercicio. Como estamos desarrollando todas nuestras actividades vitales en el mismo espacio: trabajar, estudiar, comer, dormir y vivir, es una buena recomendación que pensemos estas rutinas como una ruptura de esa dinámica, y que pensemos cómo podemos darle un poco de dinamismo a nuestro espacio mientras movemos el cuerpo.

 Elegir un lugar que esté cerca de una ventana es un buen consejo. Recordemos que abrir ventanas y que entre el aire fresco es importante y la luz natural es realmente fundamental para la salud y el estado anímico. Una buena alternativa es mover la mesa de la sala y apartar los muebles, acomodar un yoga mat o una toalla y disponer un espacio especial que durante una hora del día sea pensado para el cuerpo, alguna actividad y no para trabajar. Podemos disponer un espacio de no más de un metro que durante un rato sea especial para esta tarea. Así como no es recomendable comer frente al computador mientras trabajamos (aunque nos pase un montón), también es una buena práctica mover muebles y dedicarnos un espacio a nosotros.

 Como estamos trabajando desde casa es muy tentadora la idea de quedarnos en pijama todo el día. Si bien puede funcionar para algunos momentos, es una buena recomendación bañarnos para las jornadas y cambiarnos la ropa. Para hacer ejercicio es buenísimo que saquemos de los cajones la ropa que usábamos para estas actividades antes de la cuarentena (que estemos todo el día en sudadera y tenis tampoco significa que el ejercicio está hecho) o que incluso nos animemos a agregar algunos de estos ítems si no los teníamos antes (link). No es obligatorio, pero hacer ejercicio con ropa hecha para eso le pone muchísima más onda, es una buena fuente de motivación, además es cómoda, nos permite movernos con facilidad y a esta altura cambiarse de pinta es casi una experiencia emocionante.

Yoga y meditación for dummies

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Aunque el yoga puede parecer intimidante o a veces un consejo redundante, de esos que todo el mundo te dice que hagas cuando estás estresado pero nadie te dice cómo hacer, está buenísimo para estirar el cuerpo y recuperar algo de movilidad y realmente es muy sencillo. A muchas personas les pasa que tienen tortículis o dolencias que no tenían antes, porque la vida cotidiana demandaba mínimamente caminar de un lado a otro y ante esa imposibilidad y tener que quedarnos en la casa, caminando del escritorio, a la cocina, al sofá y a la cama, nos da la sensación de estar casi “engarrotados”. No tenemos que volvernos expertos, pero dedicarnos 45 minutos y despejarnos para poner la cabeza y la concentración en la flexibilidad y la respiración es realmente provechoso para la salud física y mental. Además, para hacer yoga sólo necesitamos un yoga mat (link), una colchoneta o incluso una toalla.

A su vez, empezar alguna rutina de meditación también puede traernos calma para la ansiedad y puede funcionar mucho para manejar el estrés laboral y la angustia del contexto actual. Aplicaciones como Headspace, son muy sencillas y amigables, no te proponen objetivos inalcanzables y te pueden acompañar en una rutina que es muy buena para la tranquilidad, la concentración y el manejo de emociones. Para ambas actividades se puede usar el mismo espacio. Lo más importante es romper la rutina, la monotonía del mismo ambiente, del aislamiento y de la jornada laboral.

A bailar que el mundo se va a acabar

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El “cardio” tiene muchísimos beneficios para la salud física y mental y es hay muchas otras alternativas distintas a los burpees para intentarlo en casa. Es un liberador de endorfinas casi instantáneo, mejora la respiración y la resistencia del cuerpo y también ayuda muchísimo al sueño. Si nos sentimos intimidados por esos entrenamientos que están más enfocados en quemar calorías que en la diversión y siempre hay alguien que te grita que aguantes más tiempo, bailar es una alternativa fenomenal para hacer lo mismo, pero pasándola muy bien. Si bien al principio la idea de bailar solos en la sala de la casa puede parecer un poco sonsa, con un buen volumen de la música (link equipo de sonido, parlante, etc) y en el escenario adecuado, no hay cuerpo que resista a la tentación de moverse un rato. Hay muchas coreografías para seguir en youtube. Desde las de bandas que nos gustaban en los noventas, hasta rutinas de reguetón y dancehall alcanza con mover un par de muebles, tener un espacio de 2x2 y movernos como si estuviéramos en la más acalorada de las fiestas. Ya que nadie nos está viendo, es el momento ideal para poner las canciones que nos daría vergüenza bailar en una fiesta, o incluso los guilty pleasures que nunca podríamos aceptar como gustos propios. Hay que animarse a un set intenso de rikarena para moverse y volver en soledad a nuestras vergonzosas fiestas de quince noventeras. Recordar y bailar es vivir.

Ropa cómoda, agua a disposición y dejarse llevar por la música y la felicidad de mover el cuerpo es una rutina saludable en todos los sentidos posibles.

Fuerza

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Solemos pensar en las rutinas de fuerza como actividades que hacen señores musculosos en gimnasios con pesas enormes y que quedan como jean claude van damme noventero, pero en realidad las rutinas de fuerza son mucho más simples, no requieren cargar pedazos de hierro que nos saquen lágrimas, mejoran el metabolismo, la circulación, el equilibrio y son fantásticas para recuperar la movilidad. Parece algo menor, pero concentrarnos en el cuerpo, hacer rutinas corticas que nos obligan a pensar en algunos músculos y cómo se tensan y se estiran en cada ejercicio es muy relajante y bueno para estos tiempos en los que es difícil concentrarse en cualquier cosa.  Podemos empezar con actividades que sólo requieren el peso corporal y apoyarnos en muebles que tenemos en la casa, o incluso sumar unas mancuernas (link producto) que nos sirvan para todos los grupos musculares. Si generamos la rutina y somos constantes, nos vamos a motivar viendo cómo nuestro cuerpo gana más fuerza que antes y puede hacer más repeticiones de una misma actividad o incluso hacer cosas que antes no podíamos. Trapear, barrer y limpiar la casa también son ejercicios, pero sin nada de lo divertido que necesitamos en este momento.

La máquina perchero

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En muchas casas colombianas sucede un fenómeno particular: en algún momento, con alguna promoción, alguien (quizás nosotros mismos) compró una elíptica, una banda trotadora o una bicicleta estática y con el devenir de los días, la incorporación de otras rutinas exteriores, el aburrimiento o la falta de costumbre, la máquina devino en un perchero y quedó olvidada debajo de chaquetas y cajas. ¡Pues es el momento de volverla a la vida! Sacar de su aislamiento a la máquina perchero a que cumpla el objetivo de hacernos felices como cuando en este estallido de optimismo decidimos meter un tarjetazo y comprarla y así comprobar que no todo está perdido y la fuerza de voluntad aún nos acompaña. Si no tenemos máquina, pero no soportamos las actividades guiadas y las alternativas presentadas, también es buen momento para hacernos de una (link), ya que, en el aislamiento social, los gimnasios y las actividades al aire libre no parecerían volver pronto. Las apps de Nike y Adidas ofrecen rutinas para todo, también para esto y para hacer seguimiento de avances, ritmos y logros. Mirar a una ventana mientras corremos en la banca o pedaleamos en la bici estática no es una ilusión despreciable en estos momentos.

Cualquier ejercicio mejora mil veces con buena música, con la que más nos guste o nos emocione. Lo más importante de esta guía es fomentar la salud física y mental, pero también la alegría y todo el equilibrio que podamos conseguir en estos momentos. Dedicarnos una hora lejos del trabajo y de las redes sociales, moviendo el cuerpo, fijando la atención en otras cosas, puede ser una buena clave para llevar mejor los días que vienen. Así, cuando nos dejen salir, vamos a poder emprender una carrera intensa hacia la libertad sin quedarnos sin aire en el proceso.

 

Falabella

Written by Falabella

Una guía de ejercicios cuerenteneros (burpees free)

Posted by Falabella on 19 · 5 · 2020

Acabamos de cumplir el primer mes de aislamiento y, según los últimos anuncios, la medida va a prolongarse por algunas semanas, quizás, incluso, más tiempo. Aunque es probable que ya hayamos desarrollado rutinas y que a esta altura tengamos más asentada la realidad, el escenario sigue siendo desconcertante para muchas personas y sigue generando ansiedades, temores y angustias en muchísimas otras. No es fácil estar encerradas y encerrados de un día para otro sin una perspectiva clara de lo que va a pasar.

 Los consejos para sobrellevar mejor el aislamiento social abundan en distintos medios. La mayoría habla de guías estrictas y rutinas disciplinadas para dar una sensación de “normalidad”, las recomendaciones para que no subamos de peso son infinitas y la insistencia con que engordar sería lo peor que puede pasar durante una cuarentena es un tanto cruel. Por otro lado, la galería de fitness fans en redes sociales es infinita. Están desde las fanáticas de subir y bajar escaleras, hasta los optimistas y nostálgicos del gimnasio que cargan botellones de agua a manera de pesas. Hay ofertas para todos los gustos y ánimos.

Pensar el ejercicio en este contexto como una buena alternativa para liberar energía, buscar la calma, mantener buena salud, distraernos y dormir mejor puede ser mucho más chévere que concebirlo como un medio para perder peso o imponerse metas que nunca antes nos habían interesado. Queremos sobrevivir de la mejor manera posible, y con eso es más que suficiente.

 Así que la siguiente se propone ser una guía de ejercicios que busca compartir algunos consejos para movernos en casa y encontrar momentos de nuestros días de cuarentena que nos ayuden a parar el trabajo, apaciguar la ansiedad, buscar bienestar y liberar endorfinas sin salir de nuestras casas, cuidando nuestra salud y, lo más importante, ¡sin tener que hacer burpees!

El espacio y el vestuario

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Esta guía está pensada para personas que nunca nos imaginamos tener que hacer ejercicio en la casa, o que tampoco estamos acostumbradas a hacer ejercicio. Como estamos desarrollando todas nuestras actividades vitales en el mismo espacio: trabajar, estudiar, comer, dormir y vivir, es una buena recomendación que pensemos estas rutinas como una ruptura de esa dinámica, y que pensemos cómo podemos darle un poco de dinamismo a nuestro espacio mientras movemos el cuerpo.

 Elegir un lugar que esté cerca de una ventana es un buen consejo. Recordemos que abrir ventanas y que entre el aire fresco es importante y la luz natural es realmente fundamental para la salud y el estado anímico. Una buena alternativa es mover la mesa de la sala y apartar los muebles, acomodar un yoga mat o una toalla y disponer un espacio especial que durante una hora del día sea pensado para el cuerpo, alguna actividad y no para trabajar. Podemos disponer un espacio de no más de un metro que durante un rato sea especial para esta tarea. Así como no es recomendable comer frente al computador mientras trabajamos (aunque nos pase un montón), también es una buena práctica mover muebles y dedicarnos un espacio a nosotros.

 Como estamos trabajando desde casa es muy tentadora la idea de quedarnos en pijama todo el día. Si bien puede funcionar para algunos momentos, es una buena recomendación bañarnos para las jornadas y cambiarnos la ropa. Para hacer ejercicio es buenísimo que saquemos de los cajones la ropa que usábamos para estas actividades antes de la cuarentena (que estemos todo el día en sudadera y tenis tampoco significa que el ejercicio está hecho) o que incluso nos animemos a agregar algunos de estos ítems si no los teníamos antes (link). No es obligatorio, pero hacer ejercicio con ropa hecha para eso le pone muchísima más onda, es una buena fuente de motivación, además es cómoda, nos permite movernos con facilidad y a esta altura cambiarse de pinta es casi una experiencia emocionante.

Yoga y meditación for dummies

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Aunque el yoga puede parecer intimidante o a veces un consejo redundante, de esos que todo el mundo te dice que hagas cuando estás estresado pero nadie te dice cómo hacer, está buenísimo para estirar el cuerpo y recuperar algo de movilidad y realmente es muy sencillo. A muchas personas les pasa que tienen tortículis o dolencias que no tenían antes, porque la vida cotidiana demandaba mínimamente caminar de un lado a otro y ante esa imposibilidad y tener que quedarnos en la casa, caminando del escritorio, a la cocina, al sofá y a la cama, nos da la sensación de estar casi “engarrotados”. No tenemos que volvernos expertos, pero dedicarnos 45 minutos y despejarnos para poner la cabeza y la concentración en la flexibilidad y la respiración es realmente provechoso para la salud física y mental. Además, para hacer yoga sólo necesitamos un yoga mat (link), una colchoneta o incluso una toalla.

A su vez, empezar alguna rutina de meditación también puede traernos calma para la ansiedad y puede funcionar mucho para manejar el estrés laboral y la angustia del contexto actual. Aplicaciones como Headspace, son muy sencillas y amigables, no te proponen objetivos inalcanzables y te pueden acompañar en una rutina que es muy buena para la tranquilidad, la concentración y el manejo de emociones. Para ambas actividades se puede usar el mismo espacio. Lo más importante es romper la rutina, la monotonía del mismo ambiente, del aislamiento y de la jornada laboral.

A bailar que el mundo se va a acabar

Falabella-IL-5(1280X1080)

El “cardio” tiene muchísimos beneficios para la salud física y mental y es hay muchas otras alternativas distintas a los burpees para intentarlo en casa. Es un liberador de endorfinas casi instantáneo, mejora la respiración y la resistencia del cuerpo y también ayuda muchísimo al sueño. Si nos sentimos intimidados por esos entrenamientos que están más enfocados en quemar calorías que en la diversión y siempre hay alguien que te grita que aguantes más tiempo, bailar es una alternativa fenomenal para hacer lo mismo, pero pasándola muy bien. Si bien al principio la idea de bailar solos en la sala de la casa puede parecer un poco sonsa, con un buen volumen de la música (link equipo de sonido, parlante, etc) y en el escenario adecuado, no hay cuerpo que resista a la tentación de moverse un rato. Hay muchas coreografías para seguir en youtube. Desde las de bandas que nos gustaban en los noventas, hasta rutinas de reguetón y dancehall alcanza con mover un par de muebles, tener un espacio de 2x2 y movernos como si estuviéramos en la más acalorada de las fiestas. Ya que nadie nos está viendo, es el momento ideal para poner las canciones que nos daría vergüenza bailar en una fiesta, o incluso los guilty pleasures que nunca podríamos aceptar como gustos propios. Hay que animarse a un set intenso de rikarena para moverse y volver en soledad a nuestras vergonzosas fiestas de quince noventeras. Recordar y bailar es vivir.

Ropa cómoda, agua a disposición y dejarse llevar por la música y la felicidad de mover el cuerpo es una rutina saludable en todos los sentidos posibles.

Fuerza

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Solemos pensar en las rutinas de fuerza como actividades que hacen señores musculosos en gimnasios con pesas enormes y que quedan como jean claude van damme noventero, pero en realidad las rutinas de fuerza son mucho más simples, no requieren cargar pedazos de hierro que nos saquen lágrimas, mejoran el metabolismo, la circulación, el equilibrio y son fantásticas para recuperar la movilidad. Parece algo menor, pero concentrarnos en el cuerpo, hacer rutinas corticas que nos obligan a pensar en algunos músculos y cómo se tensan y se estiran en cada ejercicio es muy relajante y bueno para estos tiempos en los que es difícil concentrarse en cualquier cosa.  Podemos empezar con actividades que sólo requieren el peso corporal y apoyarnos en muebles que tenemos en la casa, o incluso sumar unas mancuernas (link producto) que nos sirvan para todos los grupos musculares. Si generamos la rutina y somos constantes, nos vamos a motivar viendo cómo nuestro cuerpo gana más fuerza que antes y puede hacer más repeticiones de una misma actividad o incluso hacer cosas que antes no podíamos. Trapear, barrer y limpiar la casa también son ejercicios, pero sin nada de lo divertido que necesitamos en este momento.

La máquina perchero

Falabella-IL-4(1280X1080)

En muchas casas colombianas sucede un fenómeno particular: en algún momento, con alguna promoción, alguien (quizás nosotros mismos) compró una elíptica, una banda trotadora o una bicicleta estática y con el devenir de los días, la incorporación de otras rutinas exteriores, el aburrimiento o la falta de costumbre, la máquina devino en un perchero y quedó olvidada debajo de chaquetas y cajas. ¡Pues es el momento de volverla a la vida! Sacar de su aislamiento a la máquina perchero a que cumpla el objetivo de hacernos felices como cuando en este estallido de optimismo decidimos meter un tarjetazo y comprarla y así comprobar que no todo está perdido y la fuerza de voluntad aún nos acompaña. Si no tenemos máquina, pero no soportamos las actividades guiadas y las alternativas presentadas, también es buen momento para hacernos de una (link), ya que, en el aislamiento social, los gimnasios y las actividades al aire libre no parecerían volver pronto. Las apps de Nike y Adidas ofrecen rutinas para todo, también para esto y para hacer seguimiento de avances, ritmos y logros. Mirar a una ventana mientras corremos en la banca o pedaleamos en la bici estática no es una ilusión despreciable en estos momentos.

Cualquier ejercicio mejora mil veces con buena música, con la que más nos guste o nos emocione. Lo más importante de esta guía es fomentar la salud física y mental, pero también la alegría y todo el equilibrio que podamos conseguir en estos momentos. Dedicarnos una hora lejos del trabajo y de las redes sociales, moviendo el cuerpo, fijando la atención en otras cosas, puede ser una buena clave para llevar mejor los días que vienen. Así, cuando nos dejen salir, vamos a poder emprender una carrera intensa hacia la libertad sin quedarnos sin aire en el proceso.

 

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