Desayuno en cuarentena: cómo empezar tus mañanas para aprovechar mejor el día

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En esta época de cuarentena, todos los días llega a mi celular una imagen del plato que algún familiar o amigo cocinó. Les respondo con una foto de mi plato del día. Mi WhatsApp es una  fila de conversaciones sin fin (que alguien me enseñe, por favor, cómo es eso de despedirse en un chat) y una aglomeración de fotos de comida.

Cocinamos porque hay que comer. Pero también cocinamos para pasar el tiempo que ahora pareciera nos sobra. Cocinamos, sobretodo, porque la cocina es una de las pocas cosas sobre la que todavía tenemos control.

Colombia está en aislamiento obligatorio desde el pasado 26 de marzo y la cuarentena se sigue extendiendo. Zoom se volvió nuestra oficina, el bar y el gimnasio. Ante tanta incertidumbre y aislamiento, se ha vuelto imperativo buscar algún tipo de normalidad en nuestros días. Y tener horarios ayuda. Porque levantarse a las 4 de la tarde un martes no es el fin del mundo, pero tampoco un gran comienzo del día.

Gran parte de ese horario está dictado por nuestras comidas y nuestra primera orden del día es el desayuno. Si empezamos la mañana bien, es posible que las siguientes horas también fluyan positivamente. Comer bien nos ayuda a sentirnos mejor por dentro y hacerlo de manera consistente nos ayuda a ordenar el día de manera más efectiva.

El desayuno, además, tiene el poder de diferenciar entre los días de la semana y el fin de semana. Que no se nos olvide que la cuarentena no es un eterno domingo donde podemos pasar horas en la cocina y en la mesa. Hay días que son miércoles también.

Una buena alimentación también nos puede ayudar a sobrellevar el desasosiego de esta época. “La manera más eficaz de calmar la ansiedad es comer lo más balanceado posible,” según la nutricionista bogotana Ana María Rincón. “Cuando uno tiene suficientes proteínas, grasas y carbohidratos, la ansiedad tiende a desaparecer porque el cuerpo está metabolizando los tres macronutrientes que necesita para poder cumplir las funciones vitales.”

Con el fin de ayudarnos con nuestros hábitos alimenticios en las primeras horas del día, Rincón nos proporcionó unas recetas fáciles y deliciosas para el desayuno.

Desayunar bien puede que no elimine del todo la ansiedad de estar viviendo en el marco de una pandemia y en el encierro, pero sí puede ayudar a minimizar la carga de estrés que nos genera el estar comiendo mal o a destiempo. Y en épocas como esta, agradecemos cualquier cosa que le da algo de alivio a nuestra cabeza y haga nuestros días más llevaderos.

El Café

Cafe

Aunque es cierto que no todo el mundo toma café (algo casi tan difícil de entender cómo la gente que logra despedirse en WhatsApp), para la mayoría de nosotros es imposible concebir el desayuno sin una taza de café.

 

El café lo tomamos solos, tristes o felices, con amigos, en una reunión de trabajo, un “cafecito” en cualquier sala de espera, un tinto en la calle, después de una comida pesada o antes de hacer ejercicio. 

El café se ha vuelto razón de discusiones interminables. Están a los que le gusta tomarlo con leche, a los que no, quiénes le echan azúcar o a quienes les parece un sacrilegio tomarse un café dulce. Cuál café tomamos y cómo lo preparamos se ha convertido en un debate cuasi filosófico.

La obsesión con esta bebida, ha disparado el número de establecimientos para tomar café en Colombia y ha hecho de los baristas héroes detrás de la barra. Pero en épocas de cuarentena donde no podemos salir a la calle, recae en nosotros la responsabilidad de prepararnos cafés de calidad en casa. 

Para tomar un buen café, lo primero que hay tener en consideración es si se compra molido o en grano. Si se compra en grano es esencial tener un moledor en casa. Ya sea en grano o molido, la mejor manera de guardar el café es en un envase hermético que lo proteja.

Para la preparación del café las opciones cada vez son más. Para un café cremoso está la prensa francesa, para un café más oscuro tipo espresso está la cafetera italiana y para un café más robusto está la cafetera de filtro permanente que deja pasar libremente todos los aceites esenciales del café.

Sea cual sea nuestra preferencia, el primer café del día marca una pauta en nuestro horario, nos recuerda que es el comienzo de un nuevo día. Prepararlo todas las mañanas es un rito que además de organizarnos, nos ayuda a sobrepasar el letargo de la cuarentena. Y la mejor manera de disfrutarlo - además, ojalá, de buena compañía - es con un buen desayuno. Algunas ideas:  

TOSTADAS DE AGUACATE Y HUEVO:

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 INGREDIENTES

  • 1 tajada de pan sourdough
  • ½ aguacate Hass en tajadas
  • 1 huevo duro o poché
  • Aceite de oliva, sal y pimienta

 

PREPARACIÓN

Para huevo duro: Cocina el huevo duro por 8 minutos en una olla de fondo. Una vez listo, cortar el huevo en mitad o en tajadas

Para huevo poché: hierve el agua y con una cuchara haz movimientos suaves al agua en forma de remolino. Cuando el agua esté en movimiento, rompe el huevo y déjalo caer al agua. 

El huevo pochado deberá tener la clara bien cocida y la yema semi-cocida. El huevo debe permanecer entre 5-10 minutos en el agua, dependiendo del gusto por la textura de la yema.

Mientras se cocina el huevo, la tajada de pan debe ir en el horno o en  la tostadora. Una vez lista, pon el aguacate en la tostada con un poco de aceite de oliva y encima el huevo duro o poché. Agrega sal y pimienta al gusto.

 

Aunque para algunos de nosotros pareciera que ahora el tiempo es de sobra sin mucha actividad por fuera, el teletrabajo ha cambiado la actividad laboral. Con la oficina dentro de la casa y los horarios de sueño desordenados, empezar el día muchas veces implica velocidad. Para eso puede ser útil dejar el desayuno preparado desde la noche antes:

AVENA (PREPARADA DESDE LA NOCHE ANTES)

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INGREDIENTES

  • 1 taza de hojuelas de avena
  • ¾ de taza de leche de almendras casera, leche deslactosada o agua
  • 1 cucharada de semillas de girasol
  • 1 cucharada de mantequilla de almendra
  • 1 cucharadita de miel de maple o de miel (opcional)
  • 3 fresas grandes cortadas en cuatro pedazos y/o arándanos
  • 1 cucharadita de semillas de linaza molida o semillas de chía

 

PREPARACIÓN

En una taza que puedas guardar en la nevera, pon todos los ingredientes en el siguiente orden: hojuelas de avena, mantequilla de almendra, semillas de girasol, fresas y/o arándanos, linaza o chía, miel y leche. Cubre la taza con papel celofán y llévala a la nevera. Déjala allí toda noche y estará lista para comerse fría la siguiente mañana.

 Según Rincón, este proceso de cocción - donde se deja en la nevera toda la noche y se come fría - asegura que la avena conserva todos sus beneficios nutricionales, incluidos los almidones. Al quedarse tanto tiempo remojada ya sea en agua o en leche, la avena libera ácido fítico lo cual asegura un mayor valor nutricional y, sobretodo, ayuda a tener una mejor digestión.

Los tiempos de cuarentena a veces se sienten como un domingo interminable. Pero no, un miércoles no es igual que un domingo. Nuestras comidas pueden tener otro ritmo los fines de semana y ayudarnos a diferenciar entre los días de trabajo y los días de descanso así el escenario siga siendo la casa. El sábado nos podemos tomar más tiempo cocinando en la mañana y cambiar un poco los sabores del desayuno:

TOSTADAS DE PANDEYUCAS CON PESTO Y AGÜACATE

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INGREDIENTES

  • 4 Pandeyucas. Una buena opción para comprar la masa de pandeyucas, es Freckles, que hacen envíos a la casa y toman pedidos vía WhatsApp
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cucharada de harina
  • 2 tazas de hojas de albahaca frescas
  • 4 cucharadas de semillas de girasol ligeramente tostadas
  • 4 aguacates Hass
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharadas de jugo de limón o al gusto
  • 1 taza de queso parmesano rallado
  • Sal y pimienta
  • Hojas de albahaca y germinados para decorar (opcional)

RWK07930 3PREPARACIÓN

Para las tostadas de pandeyucas: Precalienta el horno a 180 grados centígrados. La masa de pandeyucas de Freckles debe estar a temperatura ambiente. Para esto es recomendable sacar la masa del congelador por lo menos una hora antes de meterla al horno. La refractaria que va al horno debe estar engrasada con mantequilla y empolvoreada con harina para que no se vayan a pegar los pandeyucas. Con la masa a temperatura ambiente, haz bolitas del tamaño de una bola de ping-pong y ponlas sobre la refractaria con suficiente espacio entre cada una ya que éstas crecen bastante. Las bolitas deben permanecer en el horno hasta que hayan crecido y se empiecen a dorar. El tiempo de cocción varía dependiendo de qué tan dorados te gusten los pandeyucas.

Para hacer el pesto: con un procesador o licuadora de mano, debes procesar las hojas de albahaca con las semillas de girasol, el aguacate, el aceite de oliva y el jugo de limón hasta formar una pasta cremosa. Incorpora el queso parmesano y procesa una vez más. Condimenta con sal y pimienta al gusto.

 Cuando los pandeyucas estén listos y fuera del horno, córtalos por la mitad haciendo así unas tostadas y unta el pesto. Decora al gusto.

 


 

 

 

 

 

 

 

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